Las chicas son panaderas

roscón de reyes La Bulanxerí

Esta mañana he llegado hasta La Bulanxerí, en mi paseo cotidiano. Quería aprovechar para saludar a Jacques y felicitar el año nuevo, y ver cómo seguía el obrador frío nuevo. Tuve la gran suerte de llegar justo cuando salían del horno las primeras pruebas de Roscón -que, por cierto, me han devuelto la fe en este dulce.

Mientras Jacques buscaba una caja para que me lo llevara, eché un ojo al nuevo horno y me di cuenta de que las tres personas trabajando en ese momento eran chicas. Casualidad? Se lo pregunté a Jacques. “Vamos cogiendo chicos y chicas de prácticas [ahora mismo hay 10 personas en plantilla y 1 chica de práctica] y las que trabajan mejor son ellas: más atenta, precisas, limpias, eficaces. No es buscado, sale así”.
Una razón añadida, pienso yo y quizás me equivoque, es que en La Bulanxerí se empieza a trabajar a las 6 de la mañana y no a las 3 como en muchos otros obradores. Las condiciones laborales -el horario en este caso- a menudo hacen que la balanza de género se decante de uno u otro lado.

Sea como sea, en La Bulanxerí las chicas son panaderas.