Las comidas en Madrid, enero 2017

Cuando vamos a Madrid Fusión no solemos hacer planes para comer por la sencilla razón que en general no hacemos planes para nada. Lo único que tenemos fijado en el calendario es cuándo tiene que presentar algo Jorge y por lo demás sabemos que es mejor ser fluídos. Tenemos un par de ideas en la cabeza, pero hasta llegar ahí, ver la situación del hotel donde nos quedamos y haber visto amigos no decidimos.

Madrid Hotel Capitol vistas
Las vistas desde la terraza de nuestra habitación.
Chifa

Tenemos dos jolly que intentamos usar siempre que podemos, porque son fáciles de horario y tienen una relación precio/felicidad muy alta. Este año estábamos alojados en el Capitol -el del neon de Schweppes, sí, de hecho la habitación quedaba justo al lado de la primera S- así que teníamos la opción de desayunar/comer todos los días en el Lily en el Mercado de los Mostenses. Si lo hicimos sólo una vez fue por la gripe que llevaba encima Jorge y que le dejó noqueado en cama por las mañanas. Hay pocas sopas que me hacen más feliz que la sopa de mote del Lily, y no sé si disfruto más con el maíz grande y al dente o la gelatina de la manitas de ternera. Eso y el anticucho y soy una mujer feliz -salgo barata barata, aún no hemos conseguido gastarnos más de 9 euros, y mira que nos empeñamos.

Sopa de mote, Lily (Madrid) cocina chifa
Sopa de mote, Lily (Madrid)
Anticucho, Lily (Madrid) cocina chifa
Anticucho (lo que quedaba), Lily (Madrid)
Tacos

La primera noche, que habíamos quedado sí-pero-no-pero-aquí-o-ahí, fuimos directos a la Taquería Mi Ciudad porque fuéramos adonde fuéramos después un par de tacos y una michelada nos pondrían a tono.

Taco placero -corteza de cerdo, guacamole y nopales. Taquería Mi Ciudad (Madrid)
Taco placero -corteza de cerdo, guacamole y nopales. Taquería Mi Ciudad (Madrid)

La cosa sigue así, aviso. Si ya normalmente no solemos ser de ir a las aperturas del año, en Madrid lo hacemos menos aún. De hecho buscamos más bien antros asiáticos, barras castizas (pero de las viejas) o italianos de calidad. Los restaurantes de moda ni son los que más nos atraen ni los días del congreso nos parecen los mejores para ir.

Pizza

Esta vez yo iba buscando una buena pizza (italiana). La hay, no tengo duda, porque ya cuando vivía yo en Madrid, 1998-2004, había cosas decentes, y el panorama italiano ha mejorado bastante en los últimos diez años. No obstante la cantidad de gente interesada en gastronomía en mi timeline las recomendaciones fueron tibias, y algunos incluso me miraron raro: ¿pizza? ¿Por qué? Pues porque está rica, porque en Santiago no hay, porque quiero ver cómo está el panorama (luego los alumnos me preguntan dónde comer pizza buena y me gusta poder contestar algo), porque es un producto bueno, digno y que merece la pena mimar y experimentar. Y porque tanto sushi, tanto ceviche, tanto taco, por qué no tanta pizza? La recomendación decisiva me vino de Alberto Gimeno, que no por nada tiene un blog especializado en pizza, y tenía todo el sentido del mundo: Reginella, detrás del Consolato Italiano. Fuimos al mediodía (en Italia comer pizza al mediodía es cosa de guiris, como cenar arroz en Alicante, pero era el tiempo que teníamos) y mitad de la sala era de italianos, supongo del cercano Consulado y Liceo Italiano. Mi pizza de salsiccia e friarielli (longaniza y grelos) estaba muy rica, y la de berenjenas fritas y ricotta salada de Jorge también. Muy recomendable, 15€ por persona con bebida. No babeo más acerca de esta pizza porque estoy ahora mismo en Roma y llevo una semana comiendo pizza casi todos los días de una forma u otra, pero realmente merece la pena.

Pizza salsiccia e friarielli, Reginella (Madrid)
Pizza salsiccia e friarielli, Reginella (Madrid)
Pizza berenjenas fritas y ricotta salata, Reginella (Madrid)
Pizza berenjenas fritas y ricotta salata, Reginella (Madrid)
Torreznos

Otra noche hubo que improvisar porque el plan de nuestros amigos portugueses de Bravas en la Ardosa falló (local cerrado) y era un lunes por la noche por Ponzano. Afortunadamente al lado vimos un escaparate con unas alcachofas preciosas, y me sonaba de taberna con torreznos, así que la cosa fue fácil. En Ponzano 12 no tuvimos queja: torreznos, alcachofas fritas, menestra, mollejas, tomates raf, queso. Sencillo, tradicional, buen servicio y buen precio, creo que salimos a 20€ por persona.

Torreznos, Ponzano 12 (Madrid)
Torreznos, Ponzano 12 (Madrid)
Dim sum

La última noche tenía cita con Patricia, y desde que nos conocemos por casualidad, despiste o suerte siempre comemos en un chino-chino. Esta vez venía con la recomendación de un sitio especializado en dim sum, Dim Dim en la calle Hartzenbusch. No es un chino-chino al uso (cutre, escondido y obscenamente barato) ni un chino-español al uso (hortera y malo), sino un chino para españoles de nivel más que aceptable sea en cocina que en servicio.

Dim sum, Dimdim (Madrid)
Dim sum, Dimdim (Madrid)

En la próxima visita -puede que ya en mayo- seguiré buscando italianos de calidad, que al fin y al cabo es algo que siento que me toca hacer, por trabajo y por filiación.